Un alcalde contra los vecinos

José Luis Martinez-Almeida alcalde de Madrid, quiere cerrar el mes de Febrero el Espacio Vecinal Arganzuela (EVA) después de llevar 4 años actuando como Espacio de Solidaridad Vecinal.
En este tiempo se han desarrollado más de 400 actividades y participado más de 20.000 personas.
Tienen una Bibloteca, Cineclub, se dan Clases de Baile, Charlas, y sobre todo actividades para las personas más necesitadas.
En estos tiempos tan difíciles están entregando ropa, comidas y asistencia. Actividades que tendría que hacer el Ayuntamiento y que si no las hace al menos no impida que los vecinos las hagan.
El Sr. Martinez-Almeida pretende con esta ignominia seguir ahondando en su política de cierre de espacios autogestionados y abiertos a los intereses ciudadanos.
Ignominia que demuestra también con el desmantelamiento programado de los foros participativos de distrito, auténtica herramienta de participación ciudadana en el devenir de la ciudad y de todas las personas que viven en ella.

Un Alcalde que está reiteradamente en las antípodas de lo que piensan sus vecinos, NO puede continuar ejerciendo como Alcalde de Madrid .

La España Vaciada

Al grito de «que boten los pueblos de la España vaciada» Madrid recibió a miles de habitantes de los pocos que van quedando en esas tierras.

Castilla-León, Aragón, Castilla-La Mancha, Extremadura… pierden a sus gentes año tras año, mes tras mes, día tras día. Una sangría interminable sin que nadie mueva un dedo.

Al ritmo del himno de «la Revuelta de la España vaciada» se repiten lemas como: «Ser menos no resta derechos», La España vaciada ya está en marcha» o «La España vaciada no será callada«

Con la flauta y el tamboril de fondo, las pancartas gritan en silencio: Mas infraestructuras, menos olvido, mas respeto, menos promesas incumplidas, mas solidaridad para quien ha dado su tesoro mas preciado, sus gentes. En definitiva mas futuro.

¿Podría alguien parar esta hemorragia…? En el silencio ensordecedor de la mañana, se oye el tambor, las manos levantadas y un débil latido despierta...